Implantar la bomba de asistencia antes de 90 minutos salva vidas en el infarto con shock cardiogénico

shock cardiogenico

El shock cardiogénico que complica un infarto con elevación del ST sigue siendo una de las situaciones más letales de la cardiología intervencionista. Las bombas de flujo microaxial han emergido como una herramienta clave para descargar el ventrículo izquierdo y estabilizar hemodinámicamente a estos pacientes, pero una pregunta permanecía sin respuesta clara: ¿importa cuándo se implanta el dispositivo? Un nuevo estudio procedente del registro japonés de dispositivos de asistencia ventricular percutánea ofrece ahora una respuesta contundente: sí importa, y mucho.

El estudio: casi 1.800 pacientes en práctica clínica real

El registro incluyó de forma consecutiva a 1.783 pacientes con infarto con elevación del ST complicado por shock cardiogénico, tratados con bomba de flujo microaxial entre febrero de 2020 y diciembre de 2023. La variable principal fue la mortalidad intrahospitalaria, y el parámetro clave analizado fue el tiempo transcurrido desde la llegada a urgencias hasta el inicio de la descarga ventricular mecánica, denominado tiempo puerta-descarga o door-to-unload time.

Los datos son claros: a más demora, más mortalidad

La curva de mortalidad según el tiempo de implante

La mediana del tiempo puerta-descarga en el conjunto de la serie fue de 99 minutos, y la mortalidad intrahospitalaria global alcanzó el 39,2%. Sin embargo, los datos estratificados por tiempo de implante revelan una tendencia inequívoca: los pacientes tratados en los primeros 60 minutos presentaron una mortalidad del 32,9%, cifra que se mantuvo estable hasta los 90 minutos (33,0%), pero que escaló al 40,1% entre los 91 y 150 minutos, y hasta el 48,3% más allá de ese umbral.

Un modelo de splines cúbicos restringidos confirmó este patrón de forma robusta: la mortalidad se mantenía estable cuando el implante se realizaba dentro de los primeros 90 minutos, y comenzaba a ascender de forma progresiva a partir de ese momento. El punto de corte de 90 minutos se consolida así como referencia clínica de actuación.

Un hallazgo consistente incluso en los pacientes con ECMO

El patrón se mantuvo tanto en los pacientes sin soporte circulatorio mecánico previo como en aquellos que ya recibían ECMO venoarterial en el momento del implante, aunque este último grupo presentaba un perfil clínico basal más deteriorado y una mortalidad globalmente mayor. La consistencia del hallazgo en subgrupos de distinta gravedad refuerza la solidez de la asociación entre tiempo de implante y supervivencia.

¿Qué factores retrasan el implante?

El estudio identificó varios factores asociados a un mayor tiempo puerta-descarga: mayor edad del paciente, menor volumen asistencial del centro, frecuencia cardiaca y creatinina más elevadas, uso previo de balón de contrapulsación o ECMO venoarterial, y la realización de la angioplastia antes de la colocación del dispositivo. Conocer estos factores es esencial para rediseñar los circuitos asistenciales y anticipar los casos con mayor riesgo de demora.

La optimización de estos circuitos es uno de los temas que CITENDO trabaja desde su enfoque multidisciplinar, tal y como quedó reflejado en el debate sobre coordinación asistencial del I Congreso CITENDO, donde la toma de decisiones en equipo y la planificación del acceso vascular fueron protagonistas.

Implicación clínica: reorganizar los protocolos para llegar antes

La conclusión del estudio es directa: reducir el tiempo puerta-descarga por debajo de los 90 minutos debe convertirse en un objetivo asistencial prioritario en los centros que traten pacientes con infarto complicado por shock cardiogénico. Esto implica protocolos de activación precoz, coordinación entre urgencias, hemodinámica y cirugía cardiovascular, y una decisión de implante que no quede supeditada sistemáticamente a la realización previa de la angioplastia.

Este tipo de decisiones complejas, donde el tiempo y la secuencia de actuación marcan el pronóstico, conectan también con la evidencia reciente sobre la importancia del resultado hemodinámico inmediato en el TAVI y con el enfoque integral del intervencionismo estructural que incluye la reparación mitral transcatéter, donde la planificación previa y la experiencia del equipo son igualmente determinantes.

Referencia bibliográfica

Door-to-unload time and mortality in patients with ST-segment elevation myocardial infarction complicated by cardiogenic shock. EuroIntervention. Volume 22, Number 12. 2026.